
En una humilde vivienda del barrio San Isidro, en Azua, vive Pedro Montero, de 23 años, cuya vida cambió por completo tras sufrir un accidente de tránsito hace seis meses. Desde entonces, permanece postrado en una cama, dependiendo totalmente de su madre, quien entre la angustia y la impotencia pide ayuda para poder costear los cuidados que él necesita. (Sigue leyendo…)





















Dímelo, ¿qué opinas?