
Juan Soto atraviesa uno de esos desiertos que parecen irreales para un bateador de su jerarquía. Tras encadenar tres partidos consecutivos sin conectar de hit y sumergirse en un preocupante bache en su promedio de bateo de 33-4 (.121) en sus últimos nueve compromisos, algo raro le sucede al jugador mejor pagado del negocio. (Sigue leyendo…)





















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