
Elvin Polanco
Nueva York.–Buenos días a todos. Me siento un poco triste, ya que el pasado lunes esperaba un milagro de Dios con relación al visado del joven que me donaría el riñón. Lamentablemente, la cita le fue negada por algunos inconvenientes.
El joven tenía la mejor intención de ayudarme, pero no fue posible porque asumieron que, al no tener un poder económico fuerte en su país, no regresaría. Yo me pregunto: si viene a salvar una vida, ¿por qué tanto protocolo? ¿Es mejor dejar morir a una persona por temor a que alguien se quede ilegalmente?
Eso de la visa humanitaria parece falso. No funciona.
Muchas gracias a todas las personas que me ayudaron con este proceso, incluyendo al congresista. Tendré que seguir buscando. Les quiero pedir el favor de compartir esta imagen para que, con la ayuda de Dios, aparezca un donante vivo aquí.
Todo lo dejo en manos del gran poder de Dios, que tiene el control. Ahí en el perfil está el enlace para llenar el formulario para aquellos que deseen donar. Gracias por todo.





















Dímelo, ¿qué opinas?