
Cuando esté terminada, esta torre superará holgadamente la marca que hoy ostenta el icónico Burj Khalifa, en Dubái. Con una altura proyectada superior a los 1.000 metros, el edificio no solo será el más alto del mundo, sino también uno de los mayores desafíos técnicos jamás afrontados por la arquitectura moderna. (Seguir leyendo…)




















