
Santo Domingo.- Han pasado ocho meses desde que Ismael Ureña Pérez, un joven prospecto de béisbol de apenas 14 años, murió tras haber sido inyectado con una sustancia destinada a caballos de carrera. El caso, que estremeció al sector deportivo y a la opinión pública, sigue sin respuesta clara por parte de las autoridades dominicanas. (Seguir leyendo…)




















