
Fue un asalto sorprendente y osado, cuyos amplios efectos apenas comienzan a manifestarse.
Ucrania logró infiltrar 117 drones aéreos, transportados en la parte trasera de camiones hasta las cercanías de cuatro bases aéreas rusas, una de ellas ubicada en el corazón de Siberia, a aproximadamente 4000 kilómetros de las fronteras ucranianas, según fuentes oficiales de Ucrania.
🇺🇦 #Ukraine – 🇷🇺 #Russia: Ukraine struck four Russian airbases in a coordinated long-range drone attack, destroying over 40 aircraft, including Tu-95 and Tu-22M3 bombers, as well as an A-50 surveillance jet.
The drones were smuggled deep into Russia, hidden inside wooden sheds… pic.twitter.com/y7L0wVTMS6
— POPULAR FRONT (@PopularFront_) June 1, 2025
Aunque hay informes contradictorios sobre la magnitud de los daños causados por la operación «Telaraña» del domingo, el presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, aseguró que 40 aeronaves rusas —equivalentes al 34% de los bombarderos estratégicos de Rusia— resultaron afectadas. El servicio de seguridad ucraniano, SBU, calculó que el costo para el Kremlin asciende a 7000 millones de dólares.
Algunos analistas militares y blogueros afines a Rusia han comparado el ataque con el «Pearl Harbor» de la nación, evocando el asalto japonés de 1941 que impulsó la entrada de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial.
El ataque ocurrió el domingo, justo un día antes de la más reciente ronda de negociaciones de paz directas entre Ucrania y Rusia, programada para el lunes.
Las expectativas de avances diplomáticos ya eran escasas antes del incidente: Ucrania envió a su ministro de Defensa, Rustem Umerov, mientras que Rusia solo delegó a Vladimir Medinsky, un asesor de Putin de menor jerarquía, al Palacio Çırağan en Estambul. Las conversaciones estaban previstas para iniciar a la 1 de la tarde, hora local (6 de la mañana, hora del este). (Fuente…)




















