Centros educativos rurales usan letrinas


Después de cruzar un río y un arroyo se llega a un pueblo con siete casas en la cima de una montaña de la Sierra de Yamasá. Aquí también hay una escuela con apenas cuatro estudiantes y una profesora. No hay energía eléctrica ni acueducto. Su acceso es un camino cenagoso por el que el director de la escuela enloda sus botas de caucho y su motocicleta para llegar a su trabajo. (Seguir leyendo…)

*Noticias República Dominicana