
Sebastián Padrón es el heladero favorito del papa Francisco. Con más de 25 años de experiencia en la preparación de helados, se mudó de La Plata, Argentina, a Roma en 2002.
En 2018, abrió su heladería a solo 600 metros del Vaticano. Su historia dio un giro inesperado cuando, por iniciativa de su esposa, enviaron un paquete de helado al papa, quien quedó tan impresionado que comenzó a encargárselo dos veces al mes. En 2020, el papa invitó a Sebastián y a su familia a visitarlo en el Vaticano.




















