
En diciembre de 2024, la comunidad de San Francisco de Macorís se conmocionó por un suceso trágico que involucró a Paloma Caridad Pérez Hernández, de 33 años, y su hija Melanie Nicole Durán, de 20. Ambas resultaron gravemente afectadas, siendo Paloma quien, después de herir a su hija con un trozo de botella, se suicidó.
Este trágico desenlace ocurrió tras una serie de comportamientos erráticos, que, según los familiares, habrían sido prevenidos si se hubiera aplicado la atención médica adecuada. Un reportaje realizado por N Investiga profundizó los hechos.
De acuerdo con los informes, el comportamiento extraño de Paloma y Melanie comenzó el 15 de diciembre cuando ambas fueron vistas en el Bravo Liquor Store, mostrando signos de desorientación y alucinaciones. En los días posteriores, la situación empeoró, con ambas negándose a entrar a su hogar y presentando actitudes incoherentes que alertaron a sus familiares. A pesar de las señales de crisis, el Hospital Regional Universitario San Vicente de Paúl no brindó la atención necesaria. (Seguir leyendo…)




















