
La historia continúa sin aportar respuestas: Han pasado 52 años desde la ejecución del líder militar Francisco Alberto Caamaño Deñó, ocurrida en la cordillera Central en momentos que dirigía el frente guerrillero que desembarcó en Playa Caracoles contra la “dictablanda” de Joaquín Balaguer, y todavía no existen rastros de su cadáver. (Seguir leyendo…)



















