
Los fondos recaudados tienen un propósito claro: financiar la construcción, operación y mantenimiento de infraestructuras clave como carreteras, túneles y puentes. Además, estas tarifas deberían garantizar beneficios como la mejora de la seguridad vial, un ahorro en tiempo y costos operativos, así como un estándar mínimo de calidad en las vías. (Seguir leyendo…)




















