
La muerte de un comerciante dominicano y su chofer, a manos de un haitiano la semana pasada en Pedernales, se suma a otros hechos violentos cometidos por trabajadores del vecino país, en los que los criollos depositaron su confianza. La última víctima fue Juan Ramón Almánzar Pujols, un comerciante nativo de la ciudad de Azua, que se dedicaba a la compra de habichuelas y auyamas. (Seguir leyendo…)



















