
El zoológico de Pitești, en Rumania, se tiñó de horror cuando encontraron muerto a un hombre de 52 años con mordidas en su cabeza. El cuidador, que estaba haciendo tareas de limpieza, no tuvo en cuenta los protocolos de seguridad y dejó abierta la puerta de la jaula. Fue entonces que el animal lo atacó y lo mordió hasta matarlo. (Seguir leyendo…)




















