
Sin embargo, el Science of Scare Project, con un estudio exhaustivo, identificó la película que provoca el mayor impacto en la frecuencia cardíaca de los espectadores, utilizando datos monitoreados de 250 personas. La ciencia ha hablado, y el título de la película más aterradora recae en Sinister (2012), dirigida por Scott Derrickson. (Seguir leyendo…)




















