
Un incontenible flujo de objetos plásticos de un solo uso y otros desechos sólidos y líquidos está virtualmente desde siempre lanzado a agredir a la naturaleza viajando por cañadas que incluyen las numerosas del Gran Santo Domingo y encontrando salida hacia costas dominicanas por ríos encabezados por el Ozama que es el que más desechos recibe. (Seguir leyendo…)




















