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Altagracia Salazar
En marzo del año pasado el director de compras y contrataciones anunció la suspensión del contrato para la instalación de la red semafórica del Gran Santo Domingo pero el contrato se siguió ejecutando.
El periódico HOY de la fecha dice “La decisión de suspensión de oficio implica que las partes contratantes no podrán continuar con la ejecución del referido contrato, como medida provisional, hasta tanto se decidan el recurso jerárquico presentado por la razón social ESC Group, S.R.L. y las tres solicitudes de investigación presentadas por Sistemas Integrados de Control, S.A. (SICTRANSCORE) y el señor Ricardo Echandi; la razón social Transcor LP; Icontrol, S.R.L. y KAPSCH Trafficcom Dominican Republic.
Cuando el MP detalla la cadena de acciones en las que se incurrió no solo para la adjudicación del contrato contra viento y marea sino para enmendarlo en favor de la empresa TRanscore todos los caminos conducen hacia el ex director Hugo Beras.
Llama la atención que el plan original del INTRANT definido en su plan operativo destina 120 millones de pesos para la instalación y renovación de semáforos y que por tanto la entidad no contaba con la provisión de fondos una ejecución que multiplicó eso por diez.
Que dos funcionarios del INTRANT renuncien para integrarse a una empresa que gana un contrato debe llamar la atención.
Que se modifique el pliego de condiciones con las características de una empresa en específico debe llamar la atención.
Que esa modificación se haga de manera administrativa y sin la participación del pleno de ese comité por un simple encargado de compras cuando se trata de un contrato de 1300 millones debe llamar la atención.
Que las enmiendas y modificaciones del contrato favorezcan al contratado y que en vez de reducir el costo lo aumente debe llamar la atención.
Que una empresa internacional demande por falsificación de documentos y uso irregular de su nombre debe llamar la atención.
Que el director del DNI te escriba una carta cordial y franca donde advierte los riesgos de seguridad nacional por el famoso contrato debió llamar la atención.
Pero ninguna de esas luces rojas pararon el ímpetu del director del INTRANT que no solo continuó con la ejecución del contrato sino que salio a defenderlo publicamente.
Para él, el semaforo siempre estuvo en verde, ahora parece que está en amarillo.




















