
Thais Herrera
Nunca estuvo en mi cabeza ir sola al Everest. Esa no habría sido una decisión responsable. Sabía que tenía que ir con alguien experimentado. Una persona de plena confianza a quien poder confiar mi vida si fuera necesario. El Everest, como dije antes, no perdona. Por este motivo es muy importante tener un aliado en esa montaña. (Seguir leyendo…)



















