
Expertos en Chile realizaron el hallazgo mientras inspeccionaban la llamada cordillera de Nazca, en un jardín de corales del tamaño de tres canchas de tenis, donde había esponjas, camarones, amebas, erizos y hasta una langosta.

Expertos en Chile realizaron el hallazgo mientras inspeccionaban la llamada cordillera de Nazca, en un jardín de corales del tamaño de tres canchas de tenis, donde había esponjas, camarones, amebas, erizos y hasta una langosta.