
Según se informó, los implicados usaban perfiles falsos en redes sociales para atraer a sus víctimas con fotos sugestivas. Posteriormente, grababan y editaban pantallas de videollamadas para simular que la víctima estaba involucrada en conversaciones inapropiadas con menores de edad, lo que les permitía extorsionarlas. (Seguir leyendo…)




















