
La ingesta de alimentos en los que predominan las grasas saturadas, sobre todo a una edad temprana, podría potenciar la ansiedad a corto plazo y preparar el cerebro para ser más propenso a ella en el futuro,( Seguir leyendo…)

La ingesta de alimentos en los que predominan las grasas saturadas, sobre todo a una edad temprana, podría potenciar la ansiedad a corto plazo y preparar el cerebro para ser más propenso a ella en el futuro,( Seguir leyendo…)