
Pedro Domínguez/elCaribe
Entre los principales métodos para desconsiderar a los alumnos (hay varios más) están dejar de asistir a las aulas con la insulsa excusa de participar en asambleas que perfectamente pueden celebrarse en días no laborables, recurrir a las huelgas reclamando casi siempre lo mismo y ahora está de moda paralizar las labores. En cada caso se viola el sagrado derecho a la educación establecido en nuestra Constitución y en todas las del mundo. (Seguir leyendo…)



















