
Lo que observamos cuando cerramos los ojos no es negro, un color mucho más esquivo de lo que aparenta en la naturaleza, sino un gris repleto de motas o destellos brillantes. (Seguir leyendo…)

Lo que observamos cuando cerramos los ojos no es negro, un color mucho más esquivo de lo que aparenta en la naturaleza, sino un gris repleto de motas o destellos brillantes. (Seguir leyendo…)