
Más de 75 millones de personas utilizan alexa, pero según los estándares de Amazon, el servicio es fracaso total. El problema es que Alexa no gana dinero y el servicio supone una enorme pérdida de recursos para la empresa. Aparentemente, Amazon tiene una plan de último recurso para salvar a su asistente digital sobrealimentándolo con IA y cobrándote por el privilegio de usarlo, pero las cosas no pintan bien. (Seguir leyendo…)



















