
Milagros Germán
«A Zoila Luna no hay que defenderla.La defiende su propia vida, su ejemplo de profesionalidad y exquisita formación. La preceden años de entrega a los medios de comunicación con rigor y extraordinaria gracia.
Se empequeñecen los que pretenden sumar audiencias al intentar lastimar la reputación de Zoila Luna con vulgares insinuaciones.No lo logran.
El respeto se gana a fuerza de trabajo, con excelencia y dignidad.Y Zoila, en ambos ha pasado con notas sobresalientes.»




















