
Esta es la historia de un ícono por accidente. Porque a diferencia de la Estatua de la Libertad, el Monte Rushmore u otros monumentos estadounidenses, el letrero de Hollywood, emblema sin igual de Los Ángeles, la imagen más buscada por los turistas, estampa ubicua de gorras, tazas y camisetas, no nació para convertirse en símbolo de nada. (Seguir leyendo…)




















