
Con el caldero vacío y las gradas repletas de basura, así quedó el Parque Mirador del Este, luego de que cientos de personas degustaran el sancocho más grande del mundo. Algunas cubetas aún permanecían llenas de sancocho. (Seguir leyendo…)

Con el caldero vacío y las gradas repletas de basura, así quedó el Parque Mirador del Este, luego de que cientos de personas degustaran el sancocho más grande del mundo. Algunas cubetas aún permanecían llenas de sancocho. (Seguir leyendo…)