
Hace dos semanas las calles de la Zona Colonial fueron el epicentro de varias fiestas clandestinas con motivo a Halloween; las propiedades dañadas, la basura por doquier y el reclamo de quienes viven por sus alrededores eran las secuelas de lo que fue catalogado por el presidente Luis Abinader como algo que “no debía de volver a suceder”. (Seguir leyendo…)




















