
El salmiak está formado por los elementos químicos nitrógeno, hidrógeno y cloro, y los químicos lo denominan cloruro amónico, cuyas moléculas activan unos receptores que se ubican en la lengua. Según el estudio publicado en la revista científica «Nature Communications», el receptor OTOP1, responsable del sabor agrio, se activa con la sal de salmiak. Esto hace que el valor del pH del interior de la célula sea alcalino, lo que desencadena un estímulo eléctrico y provoca que la lengua perciba el sabor amoniacal. (Seguir leyendo…)




















