
Santo Domingo.- “Se están yendo voluntariamente”, comentó a Listín Diario Luis Gil, un vendedor callejero de mercancía usada, sobre la ausencia de haitianos en el “Pequeño Haití”, una zona donde, por muchos años, ha reinado el comercio de alimentos, las flores y utensilios religiosos, pero marcada por el caos urbano, la basura amontonada en las calles y el irrespeto a los espacios públicos. (Seguir leyendo…)




















