
La gente decía que el diablo andaba suelto en Monterrey. La ciudad del norte de México vivía una psicosis social a finales de 1959, luego del asesinato de varias personas en circunstancias horrendas.
Un par de crímenes fueron de los más sonados en esa urbe que, por entonces, no estaba habituada a los grandes titulares de las historias de sucesos. (Seguir leyendo…)




















