
Cuando falta un año para los Juegos Olímpicos, París se encuentra en la fase final de una limpieza histórica que pronto hará que nadadores y clavadistas regresen al río Sena.
La natación en la ciudad, prohibida durante un siglo debido a las aguas sucias, se convertirá en uno de los principales legados de los Juegos gracias a un proyecto de regeneración de 1.400 millones de euros (US$ 1.600 millones) aclamado universalmente como un éxito. (Seguir leyendo…)




















