
Argentina.- Un equipo de mujeres soportó temperaturas de 50°C y un entorno de culebras venenosas para rastrear a la rana coralina, prácticamente desconocida a la ciencia, para entender cómo se reproduce. Las ambientalistas argentinas se dedican a proteger la pequeña rana, oriunda de la provincia de Santa Fe, que está en peligro de desaparecer ya que su hábitat en uno de los bosques más áridos del mundo, el Gran Chaco, está siendo talado. (Seguir leyendo…)



















