
Algunos bebés nacen con una cola vestigial, que es un apéndice blando sin hueso, cartílago ni médula espinal. Estos casos son raros pero existen, y pueden llegar a medir hasta 18 centímetros de largo. A menudo, en las zonas más desfavorecidas del mundo, los padres ocultan la cola de sus hijos para evitar el estigma social y la superstición. Hasta ahora, se han registrado alrededor de 40 casos de bebés con cola, que pueden ser fácilmente extirpados mediante cirugía. Aunque algunos consideran que la cola es un resto benigno e inútil de un órgano funcional, esta teoría es anticuada y controvertida.(Fuente…)




















