
Hijo de una madre mercadóloga y un papá policía, un joven que creció en una familia trabajadora de bajos recursos en el barrio María Auxiliadora, al cual prefirieron dejarlo jugar “Nintendo” en la casa y así evitar los posibles malos vicios de la calle; Saúl Mena se convirtió no solo en dos veces campeón mundial del máximo torneo de pelea en los deportes electrónicos, sino que demostró ser “el hombre en la arena”. (Seguir leyendo…)




















