
Maeda Hussaini quería ser astronauta e incluso le escribió a la NASA, la agencia espacial estadounidense. La ambición podría parecer fuera del alcance de una niña afgana de 17 años, pero para ella el cielo era el límite.
La joven decidió viajar por tierra a Turquía y arriesgarse a cruzar el mar para continuar sus estudios en Europa. (Seguir leyendo…)




















