
“Comía gusanos, insectos. No tiene idea lo que tenía que pasar para sobrevivir todos estos días”, dijo Jhonatan Acosta, de 30 años, desde el hospital tras ser rescatado en la selva Baures-Beni en Bolivia.
Jhonattan Acosta, de 30 años, se separó de sus cuatro amigos mientras cazaban en el norte de Bolivia. En las siguientes semanas, explicó, bebía el agua de lluvia que recogía en sus zapatos y comía gusanos e insectos.
Tuvo que esconderse de animales peligrosos como jaguares y pecaríes, que son un tipo de mamífero parecido a un cerdo. (Seguir leyendo…)




















