
Nueva York.–La dominicana Bárbara Moreta empezó a trabajar en 1991, “ganando lo mínimo”, en un salón de belleza en la calle 163 y la Avenida Amsterdam del Alto Manhattan. Con los años, la isleña nacida en el Cacao de San Cristóbal, terminó siendo seducida por un emprendimiento, que en apariencia, requiere la rudeza de un hombre: Hoy Bárbara atiende y administra su propia bodega, en la calle 158 de Washington Heights.( Seguir leyendo…)



















