“Yo me iba a morir ahí adentro, pero mi hijo me sacó”


Más de una veintena de familias hacen vida a la vera de la cañada del Paseo la Gracia de Dios, en Arroyo Hondo, donde el agua nunca deja de correr y el pasado viernes rebozó los muros que la resguardan desembocando en los hogares de decenas de personas que hoy claman desesperados por ayuda gubernamental ante la pérdida de sus bienes materiales. (Seguir leyendo…)

*Noticias República Dominicana