
Castillo silenció los bates de los Azulejos de Toronto. Lanzó durante siete entradas y un tercio donde permitió seis imparables, no concedió carreras, no otorgó bases por bola y ponchó cinco bateadores, mientras enfrentaba a una de las mejores ofensivas de las Grandes Ligas. Con esta actuación, Castillo se convirtió en el primer lanzador de los Marineros en lanzar siete entradas en blanco en un partido de postemporada. (Seguir leyendo…)




















