
Altagracia Salazar
Ahora ocurre que todo lo positivo que ha hecho, propuesto o quizás pensado el presidente Luis Abinader ha sido una copia de las ideas, propuestas o simplemente del genio de Leonel Fernández que insiste en recalcar en los medios de comunicación que le han copiado sus ideas.
Decimos lo positivo porque entiendo que Fernández no reclamará los aspectos negativos de sus tres administraciones desde “es mejor pagar que pegar” de los casos PEME y PRODABA hasta el legendario pago de la Sun Land.
El ultimo caso destacado por el león de Villa Juana es el muro fronterizo y se disculpa de sus huestes de extrema derecha diciendo que todavía Haití no tenía los niveles de crisis que ahora exhibe. Lo ultimo es verdad pero no hay manera de saber lo primero.
Una persona que ha sido presidente de un estado en tres ocasiones y candidato en cinco, con el rancho ardiendo, debe haber podido proponer de todo. Porque en los dos periodos en que no fue candidato en el 12 y el 16 impedido por la constitución en una y por la guerra interna de su partido en la otra, fue presidente del PLD que era la fuerza mayoritaria en las dos cámaras y por tanto tenía una enorme capacidad de incidencia.
La modestia no es una virtud en Fernández célebre por rechazar un debate bajo el alegato de que en el país no había quienes pudiera conceptualizar, o lo que es lo mismo que el único que conceptualizaba era él mismo.
Quizás ningún político es modesto por las características del oficio pero una persona que ha sido presidente en tres ocasiones y que ha estado encabezando cinco veces una propuesta de gobierno en 26 años debe haberlo propuesto todo o casi todo.
En 26 años un infante entra al preescolar, termina el bachillerato, realiza estudios de grado y de postgrado. Sobre todo si es hijo de uno de los colaboradores cercanos de Fernández y tuvo una serie de privilegios. Hay decenas sino cientos de hijos e hijas de peledeistas que tuvieron esa suerte aunque ahora anden por la FUPU. Son 26 años. 26 años en que la educación dominicana se degradó hasta ser una de las peores del mundo. Eso no lo reclama.
Fernández, que pasó de marxista, así lo dice su tesis de grado, a representante de las ideas más conservadoras de la sociedad asumió la tesis reformista del boroneo que se fundamenta en el robo masivo al erario y dejar caer algo a los de abajo. Eso lo practica pero no lo reclama.
Cada vez que habla intenta achicopalar al actual presidente que no tiene sus ínfulas intelectuales y al que además le ha tocado navegar en tiempos de crisis.
Es muy poco tiempo para evaluar la administración de Abinader. Puede tener la mala suerte de Hipólito que navegó tranquilamente dos años y que luego fue arrastrado por la crisis bancaria. Pero hay que esperar.
Rara vez estoy de acuerdo con Fernández pero ahora si, Abinader lo copia y cualquiera que venga y tenga que hacer lo que el no hizo lo copiará.




















