
El cantante Justin Timberlake se ha unido al cada vez más numeroso plantel de artistas que han optado por desprenderse de los derechos de explotación de sus catálogos musicales, por supuesto recibiendo a cambio sumas millonarias con las que asegurarse un más que cómodo colchón financiero para el futuro. (Seguir leyendo…)



















