
La mujer, con el codo izquierdo roto en tres, dice no arrepentirse de ser madre.
Para Elsa María Pérez, de 56 años, la precariedad económica no fue obstáculo para desempeñarse como una madre que sus dos sus hijos, Carlos Emil y Elías Volquez, la definen como una guerrera ejemplar. Ahora tiene su casa propia que levantó trabajando casi con un solo brazo. Pero al principio no tan fácil. (Seguir leyendo…)



















