
Luego de años de olvido y aún bajo la sombra de investigación para determinar posible vicios de construcción e irregularidades en las adjudicaciones, la nueva cárcel de La Victoria no sólo no ha sido usada para su objetivo original, sino que ahora se ha convertido en un improvisado cementerio de autos sin que aparentemente la propia Procuraduría tenga conocimiento y control. (Seguir leyendo…)



















