
Parientes de fallecidos a los que practicarán autopsia en la sede del Instituto Nacional de Ciencias Forenses del cementerio Cristo Redentor, denunciaron ayer que el procedimiento está suspendido hasta que concluya la reparación del local y temen recibir cadáveres descompuestos, pues ya el olor delata su estado. (Seguir leyendo…)




















