BBC: Al contemplar «La adoración de los magos» de Leonardo da Vinci en los pasillos de la Galería de los Uffizi de Florencia, comencé a sentirme extraño. Mi estómago se encogió y mi corazón se aceleró; mis rodillas se doblaron y las palmas de mis manos estaban húmedas. ¿Me estaban sentando mal los crostini de hígado de pollo del almuerzo? Probablemente. Sin embargo, para algunos visitantes de Florencia estos son los síntomas de una enfermedad grave que no tiene nada que ver con una intoxicación alimentaria. (Seguir leyendo…)




















