
Cuando los talibanes tomaron el control de Afganistán, muchos afganos intentaban huir desesperadamente. Entre ellos, la familia del pequeño Sohail Ahmadi, quien entonces tenía apenas dos meses. El bebé fue entregado a un soldado estadounidense por encima de una valla para protegerlo de la aglomeración, mientras miles de personas se empujaban entre sí para llegar al aeropuerto de Kabul. (Seguir leyendo…)



















