
El cierre de la frontera que ha traído consigo el cese de toda actividad comercial en los linderos compartidos por República Dominicana y Haití, a raíz del asesinato del presidente Jovenel Moïse, ha provocado escasez de alimentos en pueblos de esa nación, cuyos comerciantes los adquieren en suelo criollo. (Seguir leyendo…)




















