
Ser competente o incompetente, en muchos casos, supera la definición teórica de estos dos vocablos. Hay quienes aseguran ser rentables, competitivos, productivos y generar valor en su entorno porque, como empresa, emplean a miles de personas, exportan a otros mercados y, además, son el “único vaso de agua en el desierto”. (Sigue leyendo…)



















