
(Foto: Ana Peguero/Diario Libre)
Las horas del día en el Gran Santo Domingo siempre están cargadas de bulla y mucho movimiento durante todo el año. Sin embargo, las restricciones que, a partir de este jueves empezaron a ejecutarse en todo el país en un intento de evitar la propagación del coronavirus, han replegado a los residentes en la capital de la República Dominicana, quienes solo respiran preocupación. (Seguir leyendo…)




















