
El aroma del “oro negro” que sale de las cafeteras despertando el vicio en más de un venezolano se está acabando. Vendedores y consumidores de café son víctimas de la crisis económica y el disparo descontrolado y abusivo de este rubro, más el de la azúcar y la leche, haciendo que tanto el negocio, como el consumo se reduzca a la mitad o en el peor de los casos, se termine.(Más en LaPatilla.com…)



















